Creencias limitantes

Que ahora pienses que no vales, que nunca encontrarás pareja porque eres tímido o que la profesión de tus sueños no es para ti porque eres…patoso o torpe son creencias limitantes.

Las adquirimos en nuestra infancia, cuando somos fácilmente programables y cuando las ideas se graban automáticamente en nuestro subconsciente. ¿Todavía te acuerdas de algo que te dijeron tus padres o maestros que no se te ha olvidado? Este proceso se lleva a cabo durante la socialización, en torno a los 6 o 7 años ya que a esa edad todavía no ha intervenido la mente consciente y racional. Todo aquello que vemos u oímos lo grabamos y archivamos directamente, sin cuestionarlo. Por eso, nuestras creencias proceden de nuestro entorno más cercano, aquel en el que hemos estado expuestos en nuestra infancia.

Seguramente piensas que “no puedes” hacer algo porque un día te dijeron que no podías… o porque lo hiciste y fallaste. El recuerdo ha quedado guardado y ante una situación similar, la primera frase que recordarás será “no puedo”, sin cuestionarlo, tal y como te ocurría cuando eras pequeño. Esta idea en nuestra mente nos frena, nos impide actuar y bloquea todos nuestros sueños y metas.

¿Cómo eliminar las creencias limitantes?

Algunas técnicas o herramientas sencillas para eliminar estas creencias son:

  1. Toma de consciencia. Si no sabes que tienes una creencia limitante, no puedes acabar con ella. Tienes que identificarla, escucharte y preguntarte si esa creencia te perjudica o te beneficia.
  2. Cambiarla. Si tu creencia te limita y consideras que debes eliminarla de tu vida, sustitúyela por una creencia potenciadora. Pregúntate cómo esta creencia puede ayudarte a alcanzar tus metas y objetivos.
  3. Repítela hasta que la hagas tuya. Esta parte es la que requiere más constancia y trabajo. Debes recordarte cada día que ahora tienes una nueva creencia potenciadora. “Soy fuerte, puedo con ello”.

Sólo si cambiamos las creencias que nos limitan abandonando nuestra zona de confort, podremos alcanzar la vida que deseamos.

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